La Nueva evangelizacion Capitulo 153

 

Evangelio y Lecturas del Viernes de la III Semana de Pascua

Año 2026/ 24 de abril.

Primera Lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (9,1-20):

EN aquellos días, Saulo, respirando todavía amenazas de muerte contra los discípulos del Señor, se presentó al sumo sacerdote y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, autorizándolo a traerse encadenados a Jerusalén a los que descubriese que pertenecían al Camino, hombres y mujeres.
Mientras caminaba, cuando ya estaba cerca de Damasco, de repente una luz celestial lo envolvió con su resplandor. Cayó a tierra y oyó una voz que le decía: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?». Dijo él: «¿Quién eres, Señor?». Respondió: «Soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate, entra en la ciudad, y allí se te dirá lo que tienes que hacer». Sus compañeros de viaje se quedaron mudos de estupor, porque oían la voz, pero no veían a nadie. Saulo se levantó del suelo, y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada. Lo llevaron de la mano hasta Damasco. Allí estuvo tres días ciego, sin comer ni beber. Había en Damasco un discípulo, que se llamaba Ananías. El Señor lo llamó en una visión: «Ananías».
Respondió él: «Aquí estoy, Señor». El Señor le dijo: «Levántate y ve a la calle llamada Recta, y pregunta en casa de Judas por un tal Saulo de Tarso. Mira, está orando, y ha visto en visión a un cierto Ananías que entra y le impone las manos para que recobre la vista». Ananías contestó: «Señor, he oído a muchos hablar de ese individuo y del daño que ha hecho a tus santos en Jerusalén, y que aquí tiene autorización de los sumos sacerdotes para llevarse presos a todos los que invocan tu nombre».
El Señor le dijo: «Anda, ve; que ese hombre es un instrumento elegido por mí para llevar mi nombre a pueblos y reyes, y a los hijos de Israel. Yo le mostraré lo que tiene que sufrir por mi nombre». Salió Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y dijo: «Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció cuando venías por el camino, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno de Espíritu Santo». Inmediatamente se le cayeron de los ojos una especie de escamas, y recobró la vista. Se levantó, y fue bautizado. Comió, y recobró las fuerzas. Se quedó unos días con los discípulos de Damasco, y luego se puso a anunciar en las sinagogas que Jesús es el Hijo de Dios.

Palabra de Dios

PRIMERA REFLEXIÓN:

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (9,1-20):

Bueno hoy esta lectura trae algo que tiene que ver con la conversión y no solo la Saulo, también la de nosotros como católicos. Saulo o Pablo de Tarso era enemigo de la nueva evangelización iniciada por nuestro señor en sus aposteles porque veía en ella una doctrina fuera de lo que el había aprendido como discípulo de Gamaliel, creía que esta doctrina era falsa que no tenia nada que ver con Dios, pero cuando venia para Damasco nuestro señor lo llamo para que fuera su discípulo. El evangelio es el eje central de la vida para un cambio del alma en el conocimiento de Jesus como salvador y redentor, es el principio y fundamento de una vida nueva basada en la palabra divina que nuestro señor Jesus dejo en las manos de aquellos que sufrieron ataques por los enemigos de Jesus el Nazareno. El evangelio es el cambio hacia una nueva vida llena de esperanza y de amor por un Dios padre que entrego a su hijo en muerte de cruz para la liberación del pecado del cuerpo del hombre y así renacer en el un nuevo hombre lleno del Espíritu Santo. Bueno no soy teólogo para describir mas exacto una reflexión de este texto del libro de los hechos de los Aposteles pero es lo mas que puedo escribir para hacer entender aquellos que por falta de lectura de la palabra sagrada no comprenden que Saulo como nosotros también somos enemigo de Jesus cuando manchamos con nuestras palabras la mente de los demás para sacarlo de la verdadera Iglesia de Cristo que es la Católica. Pero hay una diferencia entre Pablo y aquellos que insisten en doblegar la fe Católica, Pablo creyó y siguió a nuestro señor y enseño su doctrina hasta el final.

Salmo

Sal 116,1.2

R/. Ir al mundo entero y proclamad el Evangelio

Alabad al Señor, todas las naciones, aclamadlo, todos los pueblos. R/.

Firme es su misericordia con nosotros, su fidelidad dura por siempre. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,52-59):

EN aquel tiempo, disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede este darnos a comer su carne?». Entonces Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.
Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.
Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre».Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaún.

Palabra del Señor:

Como Católico tuve un encuentro con un hermano separado de los testigo de Jehova. Le cite el capitulo de Juan 6; 48- 51. ellos como siempre dicen que esto es un símbolo o que no es como Jesus dice, ahora en esta parte del evangelio reflexionando sobre lo que dice el mismo Jesus, el no se refiere a su cuerpo como tal porque lo que da vida es la palabra que el nos deja su evangelio que nos da o nos muestra el camino para seguirlo, ahora bien cuando en la ultima cena el toma el pan lo consagra y lo con vierte en su cuerpo y toma el cáliz lo consagra y lo convierte en su sangre, nos esta mandando un mensaje que esto hay que hacerlo todos los días hasta que el venga por lo tanto su palabra, su cuerpo y su sangre son vida en un verdadero Católico. Los únicos que tenemos todo somos nosotros por lo tanto debemos sentirnos felices de ser Católicos.




Comentarios

Entradas populares de este blog

La Nueva Evangelizacion Capitulo 154

La Nueva Evangelización Capitulo 148.

La Nueva Evangelización Capitulo 37