La Nueva Evangelización Capitulo 150
Evangelio y lecturas de hoy
03 abril
Lecturas y Evangelio del Jueves de la IV Semana de Cuaresma
Primera Lectura
Lectura del libro del Éxodo (32,7-14):
En aquellos días, el Señor dijo a Moisés: «Anda, baja de la montaña, que se ha pervertido tu pueblo, el que tú sacaste de Egipto. Pronto se han desviado del camino que yo les había señalado. Se han hecho un becerro de metal, se postran ante él, le ofrecen sacrificios y proclaman: “Este es tu Dios, Israel, el que te sacó de Egipto”». Y el Señor añadió a Moisés:
«Veo que este pueblo es un pueblo de dura cerviz. Por eso, déjame: mi ira se va a encender contra ellos hasta consumirlos. Y de ti haré un gran pueblo». Entonces Moisés suplicó al Señor, su Dios: « ¿Por qué, Señor, se va a encender tu ira contra tu pueblo, que tú sacaste de Egipto, con gran poder y mano robusta? ¿Por qué han de decir los egipcios: “Con mala intención los sacó, para hacerlos morir en las montañas y exterminarlos de la superficie de la tierra”? Aleja el incendio de tu ira, arrepiéntete de la amenaza contra tu pueblo. Acuérdate de tus siervos, Abrahán, Isaac e Israel, a quienes juraste por ti mismo: “Multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo, y toda esta tierra de que he hablado se la daré a vuestra descendencia para que la posea por siempre”». Entonces se arrepintió el Señor de la amenaza que había pronunciado contra su pueblo.
Palabra de Dios.
PRIMERA REFLEXION:
Como el pueblo de Israel que no entiende el amor de Dios, así somos nosotros que no hacemos lo correcto ante Dios, vivimos a nuestra imagen y semejanza, a nuestro criterio sin afanarnos en cambiar nuestra forma de vivir para agradar a Dios. La ambición de vivir una vida sin tener que dar cuentas a Dios de nuestra forma de vivir también nos lleva camino a la perdición que Es perder el contacto con Dios, perder su amistad para siempre, si no dejamos nuestro orgullo, prepotencia, soberbia, la arrogancia y todo lo que para Dios no es aceptable y comenzamos a vivir una vida con nuestro señor que al fin es el único que puede darnos paz, felicidad, tranquilidad y mucho amor.
Salmo
Sal 105,19-20.21-22.23
R/. Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo V/. En Horeb se hicieron un becerro, adoraron un ídolo de fundición; cambiaron su gloria por la imagen de un toro que come hierba. R/. V/. Se olvidaron de Dios, su salvador, que había hecho prodigios en Egipto, maravillas en la tierra de Can, portentos junto al mar Rojo. R/. V/. Dios hablaba ya de aniquilarlos; pero Moisés, su elegido, se puso en la brecha frente a él, para apartar su cólera del exterminio. R/.
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Juan (5,31-47):
En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: «Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. Hay otro que da testimonio de mí, y sé que es verdadero el testimonio que da de mí. Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él ha dado testimonio en favor de la verdad. No es que yo dependa del testimonio de un hombre; si digo esto es para que vosotros os salvéis. Juan era la lámpara que ardía y brillaba, y vosotros quisisteis gozar un instante de su luz. Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan: las obras que el Padre me ha concedido llevar a cabo, esas obras que hago dan testimonio de mí: que el Padre me ha enviado. Y el Padre que me envió, él mismo ha dado testimonio de mí. Nunca habéis escuchado su voz, ni visto su rostro, y su palabra no habita en vosotros, porque al que él envió no lo creéis. Estudiáis las Escrituras pensando encontrar en ellas vida eterna; pues ellas están dando testimonio de mí, ¡y no queréis venir a mí para tener vida! No recibo gloria de los hombres; además, os conozco y sé que el amor de Dios no está en vosotros. Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibisteis; si otro viene en nombre propio, a ese sí lo recibiréis. ¿Cómo podréis creer vosotros, que aceptáis gloria unos de otros y no buscáis la gloria que viene del único Dios? No penséis que yo os voy a acusar ante el Padre, hay uno que os acusa: Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza. Si creyerais a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero, si no creéis en sus escritos, cómo vais a creer en mis palabras?».
Palabra del Señor
SEGUNDA REFLEXION:
Una de las cosas que nos alejan de Jesús es la falta de fe en él y su palabra. Juan vino y dio testimonio de nuestro señor pero no le creyeron y vino Jesús y tampoco le creyeron, la falta de amor y fe en Cristo nos lleva en caminos diferentes a la verdad revelada por aquellos que vinieron a dar testimonio de su venida y que muchos no creyeron en que este Cristo que murió en la Cruz era el mesías. Estamos ya en las puertas de la semana Santa espero que esta semana Santa nos traiga paz en nuestros corazones y reflexiones para vivir en la presencia de nuestro señor sirviéndole aquellos que necesitan de nosotros.
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