La Nueva Evangelización Capitulo 149
LECTURAS DE HOY DOMINO 9 DE MARZO DEL 2025
Lectura del libro del Deuteronomio (26,4-10):
Dijo Moisés al pueblo: «El sacerdote tomará de tu mano la cesta con las primicias y la pondrá ante el altar del Señor, tu Dios. Entonces tú dirás ante el Señor, tu Dios: «Mi padre fue un arameo errante, que bajó a Egipto, y se estableció allí, con unas pocas personas. Pero luego creció, hasta convertirse en una raza grande, potente y numerosa. Los egipcios nos maltrataron y nos oprimieron, y nos impusieron una dura esclavitud. Entonces clamamos al Señor, Dios de nuestros padres, y el Señor escuchó nuestra voz, miró nuestra opresión, nuestro trabajo y nuestra angustia El Señor nos sacó de Egipto con mano fuerte y brazo extendido, en medio de gran terror, con signos y portentos. Nos introdujo en este lugar, y nos dio esta tierra, una tierra que mana leche y miel. Por eso, ahora traigo aquí las primicias de los frutos del suelo que tú, Señor, me has dado.» Lo pondrás ante el Señor, tu Dios, y te postrarás en presencia del Señor, tu Dios.»
Palabra de Dios
PRIMERA REFLEXION:
Hoy quiero de esta lectura darte esta reflexión que nos muestra porque debemos darle a Dios gracias por todo lo que hace por nosotros cada día, Dios hiso todo por su pueblo para sacarlo de la esclavitud y esta lectura nos muestra como agradecerle a Dios por nuestra vida, por la salud, por el empleo, por nuestra familia, por nuestros hijos, por todo lo nos ha dado a través del tiempo que muchas veces no agradecemos, porque somos hijos ingratos, el merece un poco de nuestro tiempo, de nuestra vida. No hay excusas para no servirle a Dios porque él siempre está para nosotros, él no se niega a nosotros y siempre está pendiente para ayudarnos.
Salmo Responsorial
Sal 90,1-2.10-11.12-13.14-15 R/. Está conmigo, Señor, en la tribulación.
Tú que habitas al amparo del Altísimo, que vives a la sombra del Omnipotente, di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti.» R/. No se te acercará la desgracia, ni la plaga llegará hasta tu tienda, porque a sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos. R/. Te llevarán en sus palmas, para que tu pie no tropiece en la piedra; caminarás sobre áspides y víboras, pisotearás leones y dragones. R/. «Se puso junto a mí: lo libraré; lo protegeré porque conoce mi nombre, me invocará y lo escucharé. Con él estaré en la tribulación, lo defenderé, lo glorificaré.» R/.
Segunda Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (10,8-13):
La Escritura dice: «La palabra está cerca de ti: la tienes en los labios y en el corazón.» Se refiere a la palabra de la fe que os anunciamos. Porque, si tus labios profesan que Jesús es el Señor, y tu corazón cree que Dios lo resucitó de entre los muertos, te salvarás. Por la fe del corazón llegamos a la justificación, y por la profesión de los labios, a la salvación. Dice la Escritura: «Nadie que cree en él quedará defraudado.» Porque no hay distinción entre judío y griego; ya que uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que lo invocan. Pues «todo el que invoca el nombre del Señor se salvará.»
Palabra de Dios
SEGUNDA REFLEXION:
Pablo nos dice en esta lectura que el que confiesa que Jesús es el señor y cree en su corazón es salvo por la fe. Y hay dos pueblos uno Judío y otro griego, ahora Pablo se refería a estos dos pueblos porque no creían en el señor y por eso les dice estas palabras. Por la fe son salvos y si creen en su corazón que Cristo resucito ¿porque? Porque ellos no creían en la resurrección de Cristo, pero los que creían son salvos por las obras y por la fe.
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Lucas (4,1-13):
En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y durante cuarenta días, el Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado por el diablo. Todo aquel tiempo estuvo sin comer, y al final sintió hambre. Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan.» Jesús le contestó: «Está escrito: No sólo de pan vive el hombre». Después, llevándole a lo alto, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo y le dijo: «Te daré el poder y la gloria de todo eso, porque a mí me lo han dado, y yo lo doy a quien quiero. Si tú te arrodillas delante de mí, todo será tuyo.» Jesús le contestó: «Está escrito: Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto». Entonces lo llevó a Jerusalén y lo puso en el alero del templo y le dijo: Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: «Encargará a los ángeles que cuiden de ti», y también: «Te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras» Jesús le contestó: Está mandado: «No tentarás al Señor, tu Dios». Completadas las tentaciones, el demonio se marchó hasta otra ocasión.
Palabra del Señor.
TERCERA REFLEXION
EL evangelio de hoy nos habla de la tentación que Jesús vivió. Cuantos de nosotros somos tentados a diario por el enemigo de distintas maneras, pero cuando recurrimos a la oración Dios nos fortalece para no caer en la tentación del mal, es por eso que cada día debemos permanecer en oración para tener un lazo con Dios para evitar la tentación. Ella se da muchas maneras en cosas nos pone el Diablo enfrente de nosotros para que caigamos y eso lo vivimos constantemente. Dios fortalece nuestro Espíritu cuando creemos en él, cuando le damos entrada en nuestro corazón.
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