La Nueva Evangelización Capitulo 143.
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Evangelio y lecturas de
hoy 28 enero Lecturas del Martes de la
III Semana del Tiempo Ordinario Primera Lectura Lectura de la carta a los
Hebreos (10,1-10): La
ley, que presenta solo una sombra de los bienes futuros y no la realidad
misma de las cosas, no puede nunca hacer perfectos a los que se acercan, pues
lo hacen año tras año y ofrecen siempre los mismos sacrificios. Si no fuera así, ¿no
habrían dejado de ofrecerse, porque los ministros del culto, purificados de
una vez para siempre, no tendrían ya ningún pecado sobre su conciencia? Pero, en realidad, con estos sacrificios se recuerdan,
año tras año, los pecados. Porque es imposible que la sangre de los toros y
de los machos cabríos quite los pecados. Por eso, al entrar él en el mundo
dice: «Tú no quisiste sacrificios ni
ofrendas, pero me formaste un cuerpo; no aceptaste holocaustos ni víctimas expiatorias.
Entonces yo dije: He aquí que vengo pues así está
escrito en el comienzo del libro acerca de mí
para hacer, ¡oh, Dios!, tu voluntad». Primero dice: «Tú no quisiste
sacrificios ni ofrendas, ni holocaustos, ni víctimas expiatorias», que se
ofrecen según la ley. Después añade: «He aquí que vengo para hacer tu
voluntad». Niega lo primero, para afirmar lo segundo. Y conforme a esa
voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de
Jesucristo, hecha una vez para siempre. Palabra de Dios PRIMERA REFLEXION: Muchos
se apegan a la ley mosaica como punto de partida para guiar sus vidas sin
saber a ciencia cierta que esta ley como dice en hebreos lo que Cristo
manifiesta. La ley solo es una sombra de los bienes futuros por lo tanto ella
en si no era capaz de transformar al hombre porque en cada año solo recodaba
los pecados y que la sangre de los animales no quitaba los pecados. Pero llega
Cristo con su muerte y cambia todo lo que se refiere a la ley conforme está
escrita, cuya ley no rescataba al hombre del pecado pero el con su muerte entregaba
su cuerpo como cordero para el perdón de los pecados, y seria para siempre. Cristo
da su vida para darnos la oportunidad de pertenecer a él como hijos de su
padre dándonos en adopción, y de esta manera se nos dio el derecho de vivir
una nueva vida en Cristo. Salmo Sal 39,2.4ab.7-8a.10.11 R/. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad V/. Yo esperaba con ansia al Señor; él se inclinó
y escuchó mi grito. Me puso en la boca un cántico nuevo, un himno a nuestro
Dios. R/. V/. Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, y, en cambio, me abriste el oído; no pides
holocaustos ni sacrificios expiatorios, entonces yo digo: «Aquí estoy». R/. V/. He proclamado tu justicia ante la gran
asamblea; no he cerrado los labios, Señor, tú lo sabes. R/. V/. No me he guardado
en el pecho tu justicia, he contado tu fidelidad y tu salvación, no he negado
tu misericordia y tu lealtad ante la gran asamblea. R/. |
Evangelio de hoy Lectura del santo
evangelio según san Marcos (3,31-35): Palabra del Señor SEGUNDA REFLEXION: Cuando
se responde ¿quiénes son mi padre y mis hermanos? Nosotros vemos y decimos
todos somos hijos de Dios la pregunta es ¿lo somos? Jesús responde todo el
que haga la voluntad de mi padre es mi madre y mis hermanos. De manera que
solo son hermanos los que aceptan y obedecen al padre, pero cuantos de
nosotros hacemos la voluntad de Dios cuando hacemos la guerra, tratamos mal
al vecino, cuando engañamos a nuestras esposas y esposos, cuando cobramos en
un trabajo más de lo que vale, cuando teniendo el dinero en nuestro bolcillo
dejamos aguantar hambre a nuestros hijos y nos lo gastamos en trago con los
amigos o cuando tu como esposa tu marido te da la plata para el mercado y te
lo gastas con tu amante dejado a tus hijos sin su alimento, hacer la voluntad
de Dios es seguir a Cristo y su palabra. |
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