La Nueva Evangelización Capitulo 132

 Evangelio y lecturas de hoy

23 noviembre

Lecturas del Sábado de la XXXIII Semana del Tiempo Ordinario.

Primera Lectura

Lectura del libro del Apocalipsis (11,4-12):


Me fue dicho a mí, Juan:

«Aquí están dos testigos míos, estos son los dos olivos y los dos candelabros que están ante el Señor de la tierra. Y si alguien quiere hacerles daño, sale un fuego de su boca y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, es necesario que muera de esa manera. Estos tienen el poder de cerrar el cielo, para que no caiga lluvia durante los días de su profecía, y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plagas siempre que quieran.

Y cuando hayan terminado su testimonio, la bestia que sube del abismo les hará la guerra y los vencerá y los matará. Y sus cadáveres yacerán en la plaza de la gran ciudad, que se llama espiritualmente Sodoma y Egipto, donde también su Señor fue crucificado. Y gentes de los pueblos, tribus, lenguas y naciones contemplan sus cadáveres durante tres días y medio y no permiten que sus cadáveres sean puestos en un sepulcro. Y los habitantes de la tierra se alegran por ellos y se regocijan y se enviarán regalos unos a otros, porque los dos profetas fueron un tormento para los habitantes de la tierra».

Y después de tres días y medio, un espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos, y se pusieron de pie, y un gran temor cayó sobre quienes los contemplaban. Y oyeron una gran voz del cielo, que les decía:

«Subid aquí».

Y subieron al cielo en una nube, y sus enemigos se quedaron mirándolos.


Palabra de Dios

Primera Lectura


Lectura del libro del Apocalipsis (11,4-12):


PRIMERA REFLEXION: 


El apóstol Juan nos da hoy en esta palabra una lección para que entendamos que la Iglesia fue perseguida desde siempre hasta el día de hoy pero con otros actores quizás más dañinos que aquellos, la Iglesia está fundamentada en los apósteles y siempre estará protegida por Cristo su fundador, de que le vale a los enemigos de Dios atacarla si nunca la van a destruir ellos serán los vencidos y la Iglesia seguirá entonces en las manos de Cristo el día en que el venga por ella. Como Católicos verdaderamente Cristianos debemos defender nuestra fe Católica no dejarle al enemigo ni si quiera un hueco donde meterse por muy pequeño que sea, debemos ser sensatos y muy pacientes para no caer en la tentación del mal que se aparece en forma de oveja humilde, pero en ella esta satanás el dueño de la mentira y la traición, debemos andar con cuidado con cuidado siempre alertas y encomendándonos a Dios para nuestra protección.  

Salmo

Sal 143,1.2.9-10

R/. ¡Bendito el Señor, mi alcázar! V/. Bendito el Señor, mi Roca, que adiestra mis manos para el combate, mis dedos para la pelea. R/.

V/. Mi bienhechor, mi alcázar, baluarte donde me pongo a salvo, mi escudo y refugio, que me somete los pueblos. R/. V/. Dios mío, te cantaré un cántico nuevo, tocaré para ti el arpa de diez cuerdas: para ti que das la victoria a los reyes, y salvas a David, tu siervo, de la espada maligna. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (20,27-40):

En aquel tiempo, se acercaron algunos saduceos, los que dicen que no hay resurrección, y preguntaron a Jesús: «Maestro, Moisés nos dejó escrito: “Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero sin hijos, que tome la mujer como esposa y dé descendencia a su hermano». Pues bien, había siete hermanos; el primero se casó y murió sin hijos. El segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete, y murieron todos sin dejar hijos. Por último, también murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete la tuvieron como mujer». Jesús les dijo: «En este mundo los hombres se casan y las mujeres toman esposo, pero los que sean juzgados dignos de tomar parte en el mundo futuro y en la resurrección de entre los muertos no se casarán ni ellas serán dadas en matrimonio. Pues ya no pueden morir, ya que son como ángeles; y son hijos de Dios, porque son hijos de la resurrección. Y que los muertos resucitan, lo indicó el mismo Moisés en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor: “Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob”. No es Dios de muertos, sino de vivos: porque para él todos están vivos». Intervinieron unos escribas: «Bien dicho, Maestro». Y ya no se atrevían a hacerle más preguntas.


Palabra del Señor

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (20,27-40):

SEGUNDA REFLEXION: Unos de los errores que muchos cometen es que no hay resurrección, ¿en que se basan estas personas para decir esto? Dios es Dios de vivos no de muertos, en San Mateo capítulo 17:3-4  aquí se aparece Moisés y Elías de manera que no están muertos porque sencillamente Dios es Dios de vivos y no de muertos lo vuelvo a repetir. Todos vamos a resucitar para ser juzgados  según lo que hayamos hecho en el mundo de los vivos, los que hicimos el mal seguramente iremos al infierno y los hicieron el bien van a la gloria de Dios de todas manera debemos estar vivos para recibir la medalla que nos acredita el cielo o el infierno. Es por eso que nuestra misión en la vida es hacer el bien como lo hiso nuestro señor que nos dio ejemplo de amor, de esa manera podemos lograr el cielo y no el infierno. 

 



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