La Nueva Evangelizacion Capitulo 66
Evangelio
del día domingo 20 de febrero
PRIMERA LECTURA
Lectura
del primer libro de Samuel 1 Sam 26, 2. 7-9. 12-13. 22-23
En aquellos días, Saúl se puso en camino con tres
mil soldados israelitas, bajó al desierto de Zif en persecución de David y
acampo en Jakilá. David y Abisay fueron de noche
al campamento enemigo y encontraron a Saúl durmiendo entre los carros; su lanza
estaba clavada en tierra, junto a su cabecera, y en torno a él dormían Abner y
su ejército. Abisay dijo entonces a David: “Dios te está poniendo al enemigo al
alcance de tu mano. Deja que lo clave ahora en tierra con un solo golpe de su
misma lanza. No hará falta repetirlo”. Pero David replicó: “No lo mates. ¿Quién
puede atentar contra el ungido del Señor y quedar sin pecado?” Entonces cogió David la lanza y el jarro de agua de la cabecera de
Saúl y se marchó con Abisay. Nadie los vio, nadie se enteró y nadie despertó;
todos siguieron durmiendo, porque el Señor les había enviado un sueño profundo.
David cruzó de nuevo el valle y se detuvo en lo alto del monte, a
gran distancia del campamento de Saúl. Desde ahí gritó: “Rey Saúl, aquí está tu
lanza, manda a alguno de tus criados a recogerla. El Señor le dará a cada uno
según su justicia y su lealtad, pues él te puso hoy en mis manos, pero yo no
quise atentar contra el ungido del Señor”
PALABRA DE DIOS.
Lectura
del primer libro de Samuel 1 Sam 26, 2. 7-9. 12-13. 22-23.
PRIMERA REFLEXION:
Esta lectura de hoy nos da una lección de
vida, de amor y temor a Dios pero también de respeto y obediencia. David no
atento contra la vida de Saul teniendo todas las posibilidades para hacerlo,
pero él aunque su acompañante le había insinuado no quiso, cuantas veces
tenemos la opción de cambiar nuestro proceder en la vida pero el orgullo, la prepotencia
y la soberbia nos elimina la razón y cometemos el pecado, porque vivimos con el
pensamiento de la venganza contra nuestros enemigos. Hoy hay que pensar que debemos
actuar con cautela frente a nuestras acciones que nos llevan a vivir una vida
sin la presencia de Dios, es decir madurar y pedir a Dios que nos de la sabiduría
para entenderlo y comenzar una vida de amor con él. Cuando peleamos en nuestra
casa con nuestros hermanos nos llenamos de odio y no razonamos cometemos delito
con nuestra familia que después nos arrepentimos cuando ya es muy tarde. RAZONEMOS ANTES DE COMETER EL PECADO
PORQUE DESPUÉS ES TARDE.
SALMO
Sal
102
R. El Señor es compasivo y misericordioso.
Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo
nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios. R.
Él perdona todas tus culpas y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa y te colma de gracia y de
ternura. R. El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia. No nos trata como merecen
nuestros pecados ni nos paga según nuestras culpas. R. Como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros
delitos. Como un padre siente ternura por sus hijos, siente el Señor ternura por los que lo temen. R.
SEGUNDA LECTURA
De
la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1 Cor 15, 45-49
Hermanos: La Escritura dice que el primer hombre,
Adán, fue un ser que tuvo vida; el último Adán es espíritu que da la vida. Sin
embargo, no existe primero lo vivificado por el Espíritu, sino lo puramente
humano; lo vivificado por el Espíritu viene después. El primer hombre, hecho de
tierra, es terreno; el segundo viene del cielo. Como fue el hombre terreno, así
son los hombres terrenos; como es el hombre celestial, así serán los
celestiales. Y del mismo modo que fuimos semejantes al hombre terreno, seremos
también semejantes al hombre celestial.
PALABRA DE DIOS
De
la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1 Cor 15, 45-49
SEGUNDA REFLEXION:
Un mensaje de transformación de nuestra
existencia terrena a la existencia celestial, somos iguales a nuestro señor en
carne y hueso pero también somos semejantes a él en lo celestial, pero nosotros
de algún modo somos pecadores, pero este hombre nunca lo fue por eso, esto nos
lleva a buscar nuestra santidad para encajar con él en el cielo, es una decisión
que nos toca tomar para lograr esta igualdad para vivir una nueva vida que sería
la eterna con Cristo nuestro señor. El vino tomo la forma humana para estar
cerca de su pueblo y salvarlo del pecado y la muerte eterna, pero también para
aquellos que estamos por fuera del pueblo de Israel estamos llamados a vivir en
santidad con nuestro señor, bueno esta lectura nos lleva a la reflexión al
pensamiento de la vida con Cristo. HAY
QUE PENSARLO ¿Y QUE QUIERES TU?.
EVANGELIO DEL
DÍA
Evangelio
según San Lucas 6, 27-38.
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Amen a sus enemigos, hagan el bien
a los que los aborrecen, bendigan a quienes los maldicen y oren por quienes los
difaman. Al que te golpee en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite
el manto, déjalo llevarse también la túnica. Al que te pida, dale; y al que se
lleve lo tuyo, no se lo reclames. Traten a los demás como quieran que los traten a ustedes; porque
si aman sólo a los que los aman, ¿qué hacen de extraordinario? También los
pecadores aman a quienes los aman. Si hacen el bien sólo a los que les hacen el
bien, ¿qué tiene de extraordinario? Lo mismo hacen los pecadores. Si prestan
solamente cuando esperan cobrar, ¿qué hacen de extraordinario? También los
pecadores prestan a otros pecadores, con la intención de cobrárselo después.
Ustedes, en cambio, amen a sus enemigos, hagan el bien y presten
sin esperar recompensa. Así tendrán un gran premio y serán hijos del Altísimo,
porque él es bueno hasta con los malos y los ingratos. Sean misericordiosos, como
su Padre es misericordioso. No juzguen y no serán juzgados;
no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den y se les
dará: recibirán una medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en los
pliegues de su túnica. Porque con la misma medida con que midan, serán
medidos’’.
PALABRA DEL SEÑOR.
Evangelio
según San Lucas 6, 27-38.
TERCERA REFLEXIÓN:
Este evangelio de hoy nos invita a la generosidad, el dar sin intereses,
de que nos devuelvan lo que hemos dado. La mayoría de las veces damos con la intención
de recibir más de lo que hemos dado, y en más de una ocasión vamos donde la
persona a la cual hemos ayudado para que nos regrese el favor recordando la hora, el dia, y el año. Esto es una
calamidad que esto suceda y es como si no tuvieras corazón para reflexionar que
Cristo te pide dar sin recibir nada a cambio. Es que estamos en esta tierra para vivir sirviéndole
a los demás, no estamos aquí para vivir en la indiferencia en olvido de que a
nuestro alrededor hay personas que necesitan de nosotros para poder vivir, para
tener un mendrugo de pan, vestido, dormida y agua, pero que eso no importa,
porque solo me importa mi vida, aquellos que solucionen su vida como puedan. Que
me interesa a mí. Como podemos tener una vida de amor con Jesucristo si no hacemos lo que él quiere,
pero hoy en dia lo que importa son intereses que se crean no solo en la parte
familiar, también en todo lo se hace, yo te ayudo si tú me ayudas a mí, es
decir algo a cambio de un beneficio y esto es común fuera del contexto de
Cristo. BUENO
HAY DAR SIN VENEFICIO SIN UNA CONTRAPARTE.
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