La Nueva Evangelización Capitulo 35

 

Miércoles 17 de noviembre de 2021

Primera lectura

Lectura del segundo libro de los Macabeos (7,1.20-31):

 En aquellos días, arrestaron a siete hermanos con su madre. El rey los hizo azotar con látigos y nervios para forzarlos a comer carne de cerdo, prohibida por la Ley. Pero ninguno más admirable y digno de recuerdo que la madre. Viendo morir a sus siete hijos en el espacio de un día, lo soportó con entereza, esperando en el Señor. Con noble actitud, uniendo un temple viril a la ternura femenina, fue animando a cada uno, y les decía en su lengua: «Yo no sé cómo aparecisteis en mi seno; yo no os di el aliento ni la vida, ni ordené los elementos de vuestro organismo. Fue el creador del universo, el que modela la raza humana y determina el origen de todo. Él, con su misericordia, os devolverá el aliento y la vida, si ahora os sacrificáis por su ley.» Antíoco creyó que la mujer lo despreciaba, y sospechó que lo estaba insultando. Todavía quedaba el más pequeño, y el rey intentaba persuadirlo, no sólo con palabras, sino que le juraba que si renegaba de sus tradiciones lo haría rico y feliz, lo tendría por amigo y le daría algún cargo. Pero como el muchacho no hacía ningún caso, el rey llamó a la madre y le rogaba que aconsejase al chiquillo para su bien. Tanto le insistió, que la madre accedió a persuadir al hijo; se inclinó hacia él y, riéndose del cruel tirano, habló así en su idioma: «Hijo mío, ten piedad de mí, que te llevé nueve meses en el seno, te amamanté y crie tres años y te he alimentado hasta que te has hecho un joven. Hijo mío, te lo suplico, mira el cielo y la tierra, fíjate en todo lo que contienen y verás que Dios lo creó todo de la nada, y el mismo origen tiene el hombre. No temas a ese verdugo, no desmerezcas de tus hermanos y acepta la muerte. Así, por la misericordia de Dios, te recobraré junto con ellos.» Estaba todavía hablando, cuando el muchacho dijo: « ¿Qué esperáis? No me someto al decreto real. Yo obedezco los decretos de la ley dada a nuestros antepasados por medio de Moisés. Pero tú, que has tramado toda clase de crímenes contra los hebreos, no escaparás de las manos de Dios.»             Palabra de Dios.

PRIMERA REFLEXION:

Primera lectura

Lectura del segundo libro de los Macabeos (7,1.20-31):

 Ayer la lectura habla de Eleazar que quería que comiera carne de cerdo y esta lectura de hoy miércoles 17 de noviembre  nos habla de una mujer con sus hijos que quieren que haga lo mismo, estamos frente a un ejemplo de amor a Dios y sus mandatos de aquello que prefirieron morir antes que ofender al señor, nuestra existencia siempre ha estado marcada en la violencia siempre por aquellos que tienen el poder y que sobrepasan los límites de su mandato, la vida es antemano obra de Dios y no obra de los hombres. Cuanto más debe respetarse pero los que se han dado el derecho de quitarla no ven ya que están segados por el poder, miremos  a Dios con amor ya que él es justo y amoroso, no estamos para servirles a los hombres, estamos para servirle Dios que es nuestra razón de ser. El mundo de hoy está marcado por el desorden espiritual el marcado propósito de llevar una vida desencadenada en los vicios de un mundo errático sin principios y fundamentos guiados por Dios, ¿para dónde vamos? Debe ser nuestra pregunta en ir y venir de nuestra existencia, Cristo nos da una idea de cómo llevar nuestra vida así que él es nuestro camino y nuestra salvación.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (19,11-28):

 En aquel tiempo, dijo Jesús una parábola; el motivo era que estaba cerca de Jerusalén, y se pensaban que el reino de Dios iba a despuntar de un momento a otro. Dijo, pues: «Un hombre noble se marchó a un país lejano para conseguirse el título de rey, y volver después. Llamó a diez empleados suyos y les repartió diez onzas de oro, diciéndoles: "Negociad mientras vuelvo." Sus conciudadanos, que lo aborrecían, enviaron tras él una embajada para informar: "No queremos que él sea nuestro rey." Cuando volvió con el título real, mandó llamar a los empleados a quienes había dado el dinero, para enterarse de lo que había ganado cada uno. El primero se presentó y dijo: "Señor, tu onza ha producido diez." Él le contestó: "Muy bien, eres un empleado cumplidor; como has sido fiel en una minucia, tendrás autoridad sobre diez ciudades." El segundo llegó y dijo: "Tu onza, señor, ha producido cinco." A ése le dijo también: "Pues toma tú el mando de cinco ciudades." El otro llegó y dijo: "Señor, aquí está tu onza; la he tenido guardada en el pañuelo; te tenía miedo, porque eres hombre exigente, que reclamas lo que no prestas y siegas lo que no siembras." Él le contestó: "Por tu boca te condeno, empleado holgazán. ¿Conque sabías que soy exigente, que reclamo lo que no presto y siego lo que no siembro? Pues, ¿por qué no pusiste mi dinero en el banco? Al volver yo, lo habría cobrado con los intereses." Entonces dijo a los presentes: "Quitadle a éste la onza y dádsela al que tiene diez." Le replicaron: "Señor, si ya tiene diez onzas." "Os digo: 'Al que tiene se le dará, pero al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene.' Y a esos enemigos míos, que no me querían por rey, traedlos acá y degolladlos en mi presencia."» Dicho esto, echó a andar delante de ellos, subiendo hacia Jerusalén

Palabra del Señor.

 

SEGUNDA REFLEXION:

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (19,11-28):

 Esta parábola igual que la de los denarios es una manera de Jesus ilustrar lo que quiere Dios para el pueblo de Israel, cuando hay fe en el hombre todo es dado en justicia, aquellos que comprenden la palabra están más cerca de Dios, él no es injusto al aplicar la justicia, es muy sabio al darla a aquellos que se la merecen, porque esos  hacen su voluntad. Esos que cumplieron con la orden dada por el rey merecieron su recompensa mientras que el que no cumplió fue castigado por no hacer  lo mandado, Dios quiere para nosotros una vida de amor, fe armonía con él. Dios no es un Dios tirano él es un Dios de amor solo que nosotros no vemos los errores que cometemos en el transitar de nuestras vidas, metidos de cabeza en el vicio que da la vida como son las cosas que están fuera del contexto de Dios pero somos miserables con nosotros mismos, la droga, el alcohol, el sexo desenfrenado, el poder, el dinero fácil, la prostitución, y tantas cosas que nos alejan de Dios. Cristo es nuestra fuente de amor y vida, el agua que quita la sed para siempre. Nos queda un propósito para guiar nuestras vidas en la dirección correcta en el amor con Dios y es seguirlo a  Él cueste lo que cueste,  así como hicieron los que murieron por no cumplir la ley de los hombres.  ADELANTE QUE DIOS NOS ESPERA.

 

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