La Nueva Evangelización Capitulo 26
Primera lectura: Lectura de la carta del apóstol san Pablo a
los Romanos (15,14-21): Respecto a vosotros, hermanos, yo personalmente
estoy convencido de que rebosáis buena voluntad y de que tenéis suficiente
saber para aconsejaros unos a otros. Pese a todo, os he escrito, propasándome a
veces un poco, para reavivar vuestros recuerdos. Lo he hecho en virtud de la
gracia que Dios me ha otorgado: ser ministro de Cristo Jesús para con los
gentiles, ejerciendo el oficio sagrado del Evangelio de Dios, para que la
ofrenda de los gentiles, consagrada por el Espíritu Santo, sea agradable. Así
pues, tengo de qué gloriarme en Cristo y en relación con las cosas que tocan a
Dios. En efecto, no me atreveré a hablar de otra cosa que no sea lo que Cristo
hace a través de mí en orden a la obediencia de los gentiles, con mis palabras
y acciones, con la fuerza de signos y prodigios, con la fuerza del Espíritu de
Dios. Tanto que, en todas direcciones, partiendo de Jerusalén y llegando hasta
la Iliria, he completado el anuncio del Evangelio de Cristo. Pero considerando
una cuestión de honor no anunciar el Evangelio más que allí donde no se haya
pronunciado aún el nombre de Cristo, para no construir sobre cimiento ajeno;
sino como está escrito: «Los que no tenían noticia lo verán, los que no habían
oído comprenderá.
Salmo:
Sal 97 R/. El Señor
revela a las naciones su salvación. Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha
hecho maravillas. Su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo. R/. El Señor
da a conocer su salvación. Revela a las naciones su justicia. Se acordó de su
misericordia y su fidelidad en favor de la casa de Israel. R/. Los confines de
la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Aclama al Señor, tierra
entera; gritad, vitoread, tocad. R/.
Evangelio
del día
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 16,1-8. En
aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos: «Un hombre rico tenía un
administrador, a quien acusaron ante él de derrochar sus bienes. Entonces lo
llamó y le dijo: “¿Qué es eso que estoy oyendo de ti? Dame cuenta de tu
administración, porque en adelante no podrás seguir administrando”. El administrador
se puso a decir para sí: “¿Qué voy a hacer, pues mi señor me quita la
administración? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo
que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien
me reciba en su casa”. Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo y dijo al primero: “¿Cuánto
debes a mi amo?”. Este respondió: “Cien barriles de aceite». Él le dijo: «Toma
tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta”. Luego dijo a otro: “Y tú, ¿Cuánto debes?”. Él dijo: “Cien fanegas de trigo”. Le dice: “Toma tu recibo y
escribe ochenta”. Y el amo alabó al administrador injusto, porque había actuado
con astucia. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su propia
gente que los hijos de la luz».
PRIMERA REFLEXION: Lectura de
la carta del apóstol san Pablo a los romanos (15,14-21):
Pablo
explica a los romanos de todo lo que él es y que está a gusto con lo que están haciendo
y que como ministro de Cristo hace, cumpliendo con lo que Dios le encomendó para
que las ofrendas de los gentiles fuera agradable a
Dios. Pablo nos muestra el valor que
tiene Cristo para él y también para nosotros, atravez del Evangelio nos muestra
el amor de Jesus como algo importante en la vida de cada uno, pero nos insta a
buscar nuestra propia identidad con Cristo, siempre teniendo en cuenta que la
vida en Cristo es nuestro camino al padre.
SEGUNDA REFLEXION: Lectura del santo Evangelio según san Lucas
16,1-8.
Este evangelio muestra una gran verdad en lo que está
sucediendo hoy en dia, no solo en la vida individual sino la vida
administrativa, ¿Cuánta corrupción hay? En nuestros gobernantes cuanta en
nuestra vida conyugal y familiar, siempre pensando egoístamente en nosotros
mismos, y cuanta maldad en nuestro corazón. ¿Cuántos han hecho esto? Cristo ve
lo que pasa en la vida del hombre lo que hay en su corazón lleno de ambiciones
y falta de solidaridad, malgasta su vida en apariencias y se olvida de donde
viene, este administrador astutamente hace esto para encontrar donde refugiarse
en caso de que su amo lo eche de su Em presa, es más astuto. Pero también nos muestra que
los hijos de Dios son menos astutos que los hijos del Diablo miren esto que si
a ti te invitan a una fiesta inmediatamente te alistas te pones bonita o bonito
y te vas, pero te invitan a la misa, sacas miles de excusas para no ir, y si te
invitan a un retiro dices que estas ocupado haciendo esto o lo otro y no vas,
es decir estamos más dispuestos a la vida mundana que a la vida con Cristo. Siempre
estamos más dispuestos a una vida de perdición que de amor a Cristo nuestro corazón
está más inclinado al servicio de lo malo, porque lo bueno nos parece más de
pecado. Bueno es tomar la decisión más
adecuada para nuestra vida, y esta es Cristo.
Buenos dias quiero agradecerles a las personas que entren a mi blog dejen sus comentarios por favor.
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